Yademira López Barragán

Yadermia López BarragánGestora cultural, activista artística, narradora oral, productora de radio. Forma parte del colectivo Bordamos por la Paz desde el 28 de abril de 2013.
Impulsora de la Red de promotores de cultura de niños y jóvenes en Jalisco. Integrante de Lelumus (Lecturas Lúdicas Musicalizadas) junto con Cristina Aguilar. Cofundadora, junto con Yehudi Villa, del colectivo Toma y Daca Servicios Culturales para Niños y Jóvenes, que fomenta el pensamiento empático. Productora y conductora de los programas radiofónicos La Catarina (contenidos para niños) y El biblióforo (jóvenes y adultos), que se transmiten por Radio Vital. Por muchos años fue tallerista y narradora oral en los festivales Papirolas y FIL Niños. Ha colaborado con las editoriales Fondo de Cultura Económica, Santillana, Grupo Editorial Norma y Progreso, narrando cuentos de sus colecciones. Recientemente ha colaborado con la coordinación de Bibliotecas de la UdeG en la impartición de cursos de capacitación para personal bibliotecario con la propuesta Lectura en Voz Alta y Narración Oral. Forma parte del Programa Nacional de Salas de lectura como capacitadora en el área de Narración Oral y Lectura en Voz Alta y como mediadora de la sala “Prometeo” (usuarios niños y mamás de la escuela primaria pública Aurelio Ortega).

Y encontré un rinconcito de humanidad…
El viernes 12 de abril de 2013 mi esposo, Alejandro Gómez Guerra, sacó a pasear a nuestros perros. Después, se puso su ropa de ciclista y salió a ejercitarse al bosque del Centinela. Allá se encontró con su amigo y compañero de rodada Rubén Medrano, con quien iba cuando un hombre tambaleante y con la mirada perdida los insultó y disparó la bala que acabó con la vida de mi esposo. Al grito de auxilio de Rubén no acudió ningún guardabosques, ningún policía, sino otro ciclista que acompañó a mi esposo en sus últimos momentos.
Mi esposo Alejandro Gómez Guerra se dedicaba a promover la lectura participando en la organización de talleres, vendiendo libros para niños en ferias escolares y colaborando en la producción de los programas radiofónicos La Catarina y El biblióforo. Los que lo conocieron saben que cultivaba hortalizas de forma orgánica y que, con mucha paciencia y dedicación, logró hacer de nuestra cochera un huerto. A él, como a mí, poco le importaba resguardar un coche. Los que lo conocieron saben que los perros, los libros, la música, el cine, los amigos y el ciclismo de montaña eran sus prioridades.
El caso no se ha resuelto. Pero yo decidí hacer visible su caso como el de muchas víctimas. Elegí el activismo.
El 28 de abril de 2013 acudí al Parque Rojo por invitación de la periodista Jade Ramírez. Me impresionó sobremanera ver los pañuelos ondeando en tendederos. Ahí estaban. Los hilos de colores bordados para denunciar. Leí en los pañuelos casos de asesinatos, desaparecidos, feminicidios, mensajes de paz, deseos, exigencias. En ese momento supe que el caso tenía que estar entre esos pañuelos. Y yo tenía que estar entre esas personas que, de manera amorosa y pacífica, domingo a domingo manifestaban su inconformidad, su humanidad, su empatía bordando la dolorosa situación de nuestro país. Por eso soy bordadora por la paz.